miércoles, 22 de diciembre de 2010

Muchachitos ficticios que amo: Philip

Empezaré ahora la galería de muchachitos ficticios que amo (ficcionalmente), por eso del ocio, ya saben.

Estas dos semanas me las he pasado viendo en megavideo los episodios de Futurama. Ahora, por razones misteriosas, estoy enamorado de Philip J.Fry.

Es así como que adorable.

Éste es un fanart que encontré aquí y que me gustó mucho mucho:


Voilá. Nos veremos en la próxima entrega. Si es que algún día lo recuerdo.

Feliz Navidad.

martes, 7 de diciembre de 2010

Sapin de nöel


Así me imagino yo:

Frío exterior, pero calor interno. Un gato que ronronea y trata de robarse un moño (porque cuando se tienen gatos no se puede tener esferas). Un poco de vino o mejor rompope de las monjitas clarisas (ése es más fuerte que el que venden en el súper). No suelo imaginar las cosas con acompañamiento musical, pero supongo que unos villancicos bajitos e instrumentales serían lo más apropiado. Hay sillones, sí, pero il faut sentarse en el piso. Las chamarras están prohibidas: suéteres y sólo suéteres. De preferencia color verde o rojo. Te imaginé a ti con el verde, supongo que porque yo siempre me visto de rojo.

Galletas. Que la dieta se vaya al demonio, joder, Navidad se disfruta mejor con galletas. Sobre la gente, no sé. Me gustaría ver gente. Familia.

(Ay, no, no, no, no, no).

Un beso tierno que se vuelve pasional después. No, mejor sin gente: sólo tú y yo, solos tú y yo. Y el gato. ¿Alguien le pidió a Santa un poco de sexo decembrino? Yo no, pero qué excelente idea. Lo que sigue son regalos frikis. Un videojuego, una gorra de Mario, una estrella de peluche, una playera de Zelda, un pokémon. Lo que sea, pero que sea friki o de perdida otaku (porque es algo que amo de ti y punto).

La imagen plástica debe detenerse ahí. Recuerda: sentarse en el piso con el suéter, rojo tú y verde yo (ya sabes cuándo intercambiamos). Darnos nuestro regalos y besarnos antes de abrirlos. El gato que se logró robar el moño sale en el fondo y es gracioso. Entonces tres dos uno flash. Luego podemos mandar la foto a nuestros amigos, bien signadas como sigue:

Felices fiestas os desea el matrimonio Leo-Yuki.

(Te tendré presente para suspirar esta Navidad).

Imagen tomada descaradamente de aquí.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Coso

Perdí la capacidad de expresar con palabras lo que siento por ti.

domingo, 31 de octubre de 2010

Halloween



Detesto a los que se ponen a despotricar contra el Halloween porque es una tradición extranjera y gringa y porque los que lo celebran son una bola de malinchistas y porque lo que hay que celebrar es el día de muertos y la chingada.

La verdad es que no entiendo por qué no se pueden disfrutar de varias fiestas sin que parezca que traicionamos a nuestra propia cultura. En lo personal, día de muertos es mi tradición mexicana favorita, pero eso no impide que me encante Halloween. Además, se trata de dos tradiciones perfectamente conciliables (¡y qué bueno que así sea!).

Si Halloween estuviera desplazando y haciendo desaparecer al día de muertos entonces sí entendería que nos rasguemos las vestiduras; pero no es así (no: no es así).

Ahora, si se trata de una fiesta consumista y lo que quieran... pues sí... ¿alguien me quiere explicar por qué eso es malo? Si disfrazarse es la onda...

¡Ah, por eso luego me pongo briago!

martes, 17 de agosto de 2010

El reino de las mentes abiertas

Hoy en día está de moda eso de ser de mente abierta. Todo el mundo (dice) es de mente abierta.

Tengo dos conocidos. Los dos claman ser de mente muy abierta. Aquél quería tener sexo con éste (los dos son de buen ver, para esto, y homosexuales, además, lo cual casi casi los obliga a ser de mente abierta); cuando lo hicieron, aquél quiso hacer algo un poco más nasty de a lo que éste estaba acostumbrado, así que éste se negó.

Aquél se quejó diciendo "éste se dice de mente muy abierta, pero ni madres".

Esta situación a mí me provocó reflexionar sobre el fenómeno de los que se dicen ser de mente abierta, y después de mucho divagar, llegué a la conclusión del que realmente era de mente cerrada no era éste, sino aquél.

¿Por qué? En primer lugar, porque el hecho de gustar de cosas más, digámoslos así, poco comunes en materia sexual no quiere decir que uno es de mente abierta. En segundo lugar, no comprender que a alguien puede gustar de cosas diferentes demuestra tener ciertos esquemas mentales muy fijos (por más que no sean lo que la norma o las buenas costumbres dicen que está bien), no sujetos a flexibilidad (y ésa es la definición pija de "mente cerrada").

¿Y yo? Creo que soy de mente abierta. Pero ya me da un poquito de miedo la etiqueta.

domingo, 1 de agosto de 2010

No se puede estar en dos momentos al mismo tiempo

Un viejo ex-amigo decía, poniendo una insoportable cara de "mírenme, soy sabio y maduro", que la gente no cambia, sino que "revela su verdadero ser" (sic). Bullshit. Todos cambian; cada cinco minutos, cada instante, cada año somos personas diferentes, para bien o para mal, por mucho que en esencia seamos el mismo.

Yo no soy el mismo chico que alguna vez escribió aquí; ni hablar de áquel que escribió acá. Me miro al espejo y ya no reconozco al escritor wannabe cuyo mayor deseo era publicar. He cambiado mucho en los últimos años. Me he enamorado, desenamorado y vuelto a enamorar. A veces de la misma persona, a veces de personas distintas. Han cambiado mis espectativas, mis proyectos, mis ilusiones, mi plan de vida (radicalmente). Incluso mis gustos, mis hobbies y mis aptitudes.

Y creo que he cambiado para bien, en la mayoría de los casos. Creo que soy un poquito más feliz que hace un par de años. Sin embargo, hay veces que extraño un poco al muchachito que lloraba por su amor no correspondido, que vertía sus lágrimas en letras y que publicaba costantemente en su blog, a sabiendas de que lo tacharían (no sin razón, hay que admitirlo, pero sí inoportunamente) de patético. Lo extraño porque ese chico era más poético, más artístico. Escribía y leía el doble, si no es que el triple que yo. Extraño eso.

Muchas veces me pongo a pensar qué sería de mi vida si hubiera elegido otro camino. Si hubiera continuado con eso de las letras, si hubiera sido actor (y es que cada vez que veo una obra de teatro de esas que de verdad son buenas me dan ganas de volver en el tiempo y estudiar Arte Dramático), si hubiera sido matemático (sí, hombre, sí, me encantan las matemáticas), si hubiera sido sacerdote (sí me lo pensé), si hubiera empezado antes a hacer tantas cosas. A veces no sé qué habría sido mejor, a veces creo que me equivoqué.

No me malinterpreten: soy feliz. De hecho, hoy soy más feliz de lo que jamás había sido, tengo un plan de vida interesante, aunque sujeto a modificaciones sin previo aviso, y un novio al que no cambiaría por nada del mundo, pero me da un poco de coraje saber que de todos esos hubieras nunca conoceré los habrías.

Ah, por cierto, éste es mi nuevo blog. Todos son bienvenidos, disfruten, pero no rompan nada.

miércoles, 28 de julio de 2010

Las reglas del juego (o por qué a la próxima persona que me pregunte quién es la mujer en mi relación le romperé la cara)

Los homosexuales tenemos una tendencia terrible a hacernos las víctimas. Y hay que reconocerlo: muchas veces somos víctimas. Sin embargo, creo que antes de ponerse a sufrir como Precious, valdría la pena preguntarnos cuál es el lado bueno de todo el asunto.

En serio, es una historia de amor homosexual

Yo sí lo he dicho alguna vez: a veces me gustaría ser heterosexual porque todo es más fácil así. No tendría que decirle a mis papás que mi novia es "una amiga", e incluso la hubiera llevado a la boda de mi primo para que toda la familia la conociera. Pero así es la vida y uno tiene que aceptar que las cosas son como son. Y buscarle el lado positivo.

Entonces, ¿qué tiene de bueno ser gay? ¿Qué puedo hacer siendo gay que de otra manera no podría -o sería más difícil?

La sociedad nos ha impuesto ciertas reglas. Lo que se llama el savoir vivre. Es casi impensable que en una relación heterosexual la chica invite al cine al chico. Y me dirán que eso es cosa del siglo pasado, pero no es así: incluso entre la gente de mente más abierta que conozco existen este tipo de complicaciones. U otras, de otra índole pero basadas en el mismo supuesto: la chica necesita y quiere protección. Esto es algo que yo no juzgo, sólo lo observo. Si aceptan esas reglas y son felices, go ahead. Si no aceptan estas reglas serán mirados como bichos raros, en el mejor de los casos.

Visualicen a un chico que se baja del coche y le abre la puerta a su chica. Aw, qué caballero. Ahora imaginen lo contrario: la chica se baja y le abre la puerta al chico. WTF? O sea, wey, no mames, ¿cómo permites eso? No puedo creer que te aproveches de ella para que te abra la puerta, eso es no tener abuela.

Los homosexuales (que nos hacemos las víctimas) en tanto que parias tenemos una ventaja: la sociedad ya nos mira como bichos raros, así que somos libres que crear nuestras propias reglas, de decidir cómo nos comportamos en una relación sin miramientos, sin ideas preconcebidas y bien attachées en nuestro comportamiento. Además los dos somos hombres, o mujeres, así que el o la que le abra la puerta al otro (u otra) no es de gran relevancia.

Sin embargo, la gente no parece comprenderlo (por más que sea tolerante). Ni siquiera nosotros mismos parecemos comprenderlo. Es algo normal, puesto que generalmente se nos educa bajo el supuesto de que no existimos. Y nunca va a faltar el que te pregunte, ¿y en tu relación, quién es el hombre y quién es la mujer?

Esta famosa pregunta va más allá de la cuestión sexual; con esta pregunta lo que buscan saber es quién abre la puerta del coche y paga las entradas al cine, quién lleva el paraguas cuando llueve y sirve las copas de vino, quién le prepara el almuerzo al otro y a quién es al que van a dejar a la puerta de su casa. Y claro, quién adapta su anatomía para simular una vagina.

El mundillo del yaoi nos ha enseñado que siempre hay un seme y un uke, que siempre uno se ve y actúa más masculino que el otro. Y toda la onda del género y de que nos complementamos hace parecer que no puede ser de otro modo. Pero yo siento que al simplificar las relaciones homosexuales a una relación heterosexual donde la mujer happens to have a penis le quitan lo más divertido al hecho de ser homosexual.

Cuando yo empecé mi despertar sexual, como buen niño pseudo-otaku, lo primero que hice fue buscar ánimes y más ánimes yaoi. Sin embargo, pronto terminé frustrado ante el hecho de que si bien Shindou Shuichi es muy divertido, no deja de ser una mujer sin vagina. Mi sueño dorado (que aún no se cumple) es encontrar uno donde la pareja principal se vea como un par de mejores amigos a los que les gusta darle duro en la intimidad (y agarrarse de la mano en el cine).

Yo no digo que sea malo decidir actuar de una manera más masculina o más femenina, ni querer una pareja con tales características. Es decir, no creo que esté mal querer imitar el modelo de roles tradicionales del mundo normal y heterosexual. Pero odio que me pregunten cosas como "eres el hombre o la mujer" o "eres activo o pasivo"; en el aspecto social porque, como ya dije, lo que más me gusta a mí de la idea de ser homosexual es el rechazo a los roles definidos, y en el aspecto sexual, porque aparte de ser algo sumamente íntimo, creo que las relaciones sexuales no deberían limitarse sólo a la penetración, ni ésta necesariamente es un factor imprescindible de ellas.

A ser felices.

viernes, 7 de mayo de 2010

¿Es Nagisa Kaworu gay?

Entre los fans de Neon Genesis Evangelion siempre ha existido esta controversia. ¿Es Kaworu Nagisa gay?

A primera vista todo parece indicar que sí. Es decir, vamos por partes (y refiriéndonos sólo a la serie): un chico guapísimo se aparece un día y, aprovechándose de que Shinji Ikari está emocionalmente devastado porque su padre lo odia y lo utiliza para fines macabros y todos sus amigos se han ido y el mundo sencillamente apesta, se le acerca y se gana su confianza. De inmediato le habla cariñosamente y, cuando se bañan juntos, le agarra la manita. Ah, y le dice "Te amo". Después le sugiere que duerman juntos y cuando están los dos solos en su habitación le dice "Pude haber nacido sólo para conocerte...".

Ése es el momento en el que las fans locas del yaoi y yo decimos "Aaaaaaaaaw.... *_*". También es el momento en que los y las chicas normales homofóbicos vomitan.


Ilustración original (no es un fanart)

Cuando en foros y discusiones varias a lo largo y ancho del internet se dan sobre este delicado asunto, la respuesta de los que se oponen a la idea de que Kaworu sea gay es siempre la misma.

Yo no soy homofóbico, pero Kaworu no puede ser gay porque es un ángel y los ángeles son asexuados. Además el hecho de que le dijera te amo no prueba nada porque Kaworu ama a todo el mundo porque es un ángel y la chingada.
Dibujo de Montt

Pues bien, digamos que es un argumento bastante válido. Sin embargo yo no estoy muy de acuerdo. A continuación daré mis argumentos para rebatir cada uno de los puntos que este típico argumento expresa:

1. Los ángeles son asexuados

La pregunta es, ¿según quién? ¿En la serie alguna vez se expresa eso? El error en el que caen quienes así piensan es en el de referirse a los ángeles como... pues ángeles según el cristianismo. En Evangelion los ángeles son seres que no se sabe bien de dónde salieron o qué onda con su vida. Al parecer sí tienen alguna onda espiritual cañona, pero nadie puede negar que tienen un cuerpo y que en el caso de Kaworu ese cuerpo es el de un muchacho varón (o sea que tiene pene, pues, deal with it).

Aquí es cuando salen a decirme "¡No, no! Que Kaworu tenga el cuerpo de un varón no quiere decir que sea un hombre, porque al fin y al cabo tiene el alma de un ángel y no sé qué más". Ok, alma. ¿Las almas tienen sexo? ¿Puedo yo afirmar que mi alma es un alma masculina? ¿Qué es el alma? Más importante aun: ¿qué es el sexo? Yo creo que las nociones de género y, por lo tanto, de sexualidad, tienen más bien que ver con una percepción social de nuestro sexo biológico. Es decir que la cuestión no es si Kaworu es o no es gay, sino si Kaworu es o no es hombre (y biológicamente lo es, joder, la cosa es ver si socialmente también).

2. Kaworu es amor y por lo tanto ama a todo el mundo

Denme la concesión y digamos que Kaworu es hombre (volveré sobre eso más adelante de todas formas). ¿Cuando le dijo a Shinji que lo amaba se refería a que lo hacía de manera romántica o a que lo amaba porque Kaworu ama a todo el mundo? Una vez más la concepción de ángel = ángel judeocristiano nos hace decir cosas como "Kaworu ama a todos". ¿Por qué Kaworu habría de amar a todos? Él estaba destinado a activar el tercer impacto y a acabar (de alguna manera) con la humanidad, pero eligió no hacerlo. Por Shinji. Tal vez fue una razón espiritual o filosófica más profunda y no porque estuviera enamorado de él. Tal vez al conocerlo se dio cuenta de lo maravillosamente extraña que es la naturaleza humana... o tal vez sí estaba enamorado de él.

3. No soy homofóbico, pero...

Ésta es la parte del argumento citado y recitado que me resulta más molesta. Porque lo que estas personas dicen es "No soy homofóbico, pero me niego a ver homosexualidad en mi serie favorita". Léase "sí soy homofóbico". Y es que el problema no es si Kaworu es hombre o si es homosexual, el problema es que existen escenas homoeróticas e implicaciones de sentimientos homosexuales en la serie y esto es un hecho que nadie puede negar y que, en un afán por cerrarse los ojos y taparse los oídos, es puesto en tela de juicio por el argumento del ángel asexuado y amoroso.

Yo les pregunto: si Kaworu fuera mujer, ¿discutiríamos esto? Tal vez sí, alguna persona muy avispada diría en algún foro que Kaworu no es mujer realmente, los fans responderían "oh, qué interesante" y ahí se quedaría la cosa. Porque el argumento en sí tiene sentido; sin embargo, la realidad es que a quien se le haya ocurrido se le ocurrió en un intento desesperado por huir de la mera posibilidad de que una serie shounen (destinada a muchachos normalmente heterosexuales) trate el tema de la homosexualidad con seriedad y no como una broma.

Captura de una página del capítulo 62, tomo 9 del manga.

Entonces, resumiendo:

¿Es Kaworu un hombre? Sí. Por más que sea un ángel, nadie puede negar que tiene el cuerpo de un muchacho y, sólo para que conste, si no tuviera pene, Shinji lo habría notado y habría sospechado que algo raro pasaba. Es decir que biológicamente es un hombre. Cada ángel tiene un cuerpo y tal vez algunos definitivamente son asexuados (como el que toma el cuerpo de un virus computacional), pero el de Kaworu es un cuerpo masculino. Ahora bien, las almas no creo que sean sexuadas y, en cualquier caso, el género es más una condición socio-cultural que una condición biológica, por lo cual al hablar del género de Kaworu deberíamos preguntarnos cómo es que él mismo y los demás lo consideran. Tal vez él no se considera a sí mismo un hombre, pero yo creo que más bien no le importa, pero todos los demás (y, sobretodo, Shinji) sí lo ven como un varón.

¿Es Kaworu homosexual? No. Ah, chingá, ¿por qué este cuate que defiende a capa y espada la homosexualidad en Evangelion sale ahora con que no es? ¿No que querías probar lo contrario? Pues no, realmente no. He llegado a la conclusión de que el verdadero meollo del asunto no es la homosexualidad del personaje, sino la presencia de elementos homosexuales en la serie. La homosexualidad es parte de un sistema semiótico humano: el de la sexualidad. Este sistema no es tan simple como parece, y determinar quién es y quién no es homosexual no tarea sencilla. Kaworu no se inscribe dentro de la naturaleza socio-cultural humana y a pesar de conocerla manifiesta no entenderla (y ese no entendimiento lo lleva a de alguna manera maravillarse ante ella), por lo tanto, incluso aunque Kaworu hubiera sentido atracción sexual hacia Shinji, decir que puede etiquetarse como homosexual equivale a decir que es como todos los demás humanos y en eso estamos de acuerdo: no lo es.

¿Es Shinji homosexual? He aquí una pregunta que si podemos contestar, aunque no tan fácilmente. Shinji sí es un humano y por lo tanto se inscribe dentro del sistema humano y por lo tanto sí puede decirse que tiene una identidad sexual. Sin embargo, la atracción sexual y emocional es como una balanza. Incluso yo, que me califico de homosexual, he sentido atracción por mujeres. La etiqueta de homo, bi o heterosexual tiene que ver con más variantes. Entonces, ¿Shinji es homo, o al menos, bisexual? Yo diría que en el momento en el que acepta sentirse atraído por otro hombre, lo es, aunque una respuesta tan categórica probablemente no es muy adecuada.

¿Hay homosexualidad en Evangelion? La respuesta es un rotundo . Independientemente de la sexualidad de los personajes y de todo lo que he discutido en estas líneas, es factual e innegable que hay momentos de cargado homoerotismo y en donde la homosexualidad es tratada como una parte seria de la compleja psicología de la obra.

Es por eso que dije que la parte más chocante del argumento es la de "no soy homofóbico, pero..." porque, además de que esa frase indica generalmente que quien está hablando sí es homofóbico (aunque de clóset), convierte toda la discusión en un intento por negar cosas que son evidentes, pero molestas para algunas mentes muy estrechas.

Finalmente me gustaría mencionar algunas cosas que, aunque fuera del canon de la serie, son importantes para esta discusión. En primer lugar están las ilustraciones oficiales de Evangelion que muestran a nuestros dos personajes en situaciones mucho más comprometedoras que las pocas que hay en la serie. En segundo lugar el manga, donde, aunque su relación es notablemente distinta (y Shinji en lugar de sentir atracción por él siente más bien repulsión), hay más elementos homoeróticos. En tercer lugar, los juegos tipo "elige tu aventura", por lo general de temática claramente shoujo donde Shinji puede ser guiado por el jugador a quedarse con Asuka, Rei o Kaworu como pareja romántica (cabe mencionar aquí el manga La novia de acero, basado en uno de estos juegos y en el segmento de realidad alternativa que se ve en la serie, y en dónde se hacen más referencias a la homosexualidad de Kaworu). Y finalmente el drama radial "Shukyoku no Tsuzuki", incluido en el CD ADDITON, donde Asuka llama a Kaworu "Homo-boy". Ninguno de estos elementos, aunque oficiales, no forman parte del canon de la historia de la serie, pero nos dan pistas de cómo ven los creadores a sus propios personajes y nos ayudan a conocer un poco más sus personalidades.