domingo, 2 de enero de 2011

¿Sabes?

Cosas - Las cosas van y vienen. Cursi como suena, no son tan importantes, sino los acontecimientos que las rodean. Y aunque las cosas sean (o no) muy padres, los acontecimientos las pueden hacer buenas o malas. Y ahora estoy rodeado de cosas geniales que me hacen suspirar por ti.

Padre - La palabra padre me hace pensar en una persona a la que quiero más que a muchas otras. Tú dices padre y yo digo chido, lo que me hace una suerte de naquete feliz. Qué guay.

Españoles - Las palabras se arremolinan y son divertidas. Es agradable compararlas (sin juicios) y aprender a comprenderlas.

Personas - Creo que lo que ha pasado te lo merecías. Y al decir estas palabras quiero que conste que lo que ha pasado no necesariamente es algo malo y que te lo merecías por razones no necesariamente negativas.

Mundo - El mundo no está tan mal como todos dicen. Más bien la gente es muy negativa. Si no lo fuera, el mundo estaría mejor; pero es paradójico, porque sería necesario que estuviera mejor para que la gente fuera menos negativa.

Lucha - Aclaración pertinente: no con esto quiero decir que no haya que seguir luchando por terminar con las cosas malas que sí existen.

Blog - No me gusta tuíter.

2011 - Será un buen año pese a todo y gracias a todo.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Muchachitos ficticios que amo: Philip

Empezaré ahora la galería de muchachitos ficticios que amo (ficcionalmente), por eso del ocio, ya saben.

Estas dos semanas me las he pasado viendo en megavideo los episodios de Futurama. Ahora, por razones misteriosas, estoy enamorado de Philip J.Fry.

Es así como que adorable.

Éste es un fanart que encontré aquí y que me gustó mucho mucho:


Voilá. Nos veremos en la próxima entrega. Si es que algún día lo recuerdo.

Feliz Navidad.

martes, 7 de diciembre de 2010

Sapin de nöel


Así me imagino yo:

Frío exterior, pero calor interno. Un gato que ronronea y trata de robarse un moño (porque cuando se tienen gatos no se puede tener esferas). Un poco de vino o mejor rompope de las monjitas clarisas (ése es más fuerte que el que venden en el súper). No suelo imaginar las cosas con acompañamiento musical, pero supongo que unos villancicos bajitos e instrumentales serían lo más apropiado. Hay sillones, sí, pero il faut sentarse en el piso. Las chamarras están prohibidas: suéteres y sólo suéteres. De preferencia color verde o rojo. Te imaginé a ti con el verde, supongo que porque yo siempre me visto de rojo.

Galletas. Que la dieta se vaya al demonio, joder, Navidad se disfruta mejor con galletas. Sobre la gente, no sé. Me gustaría ver gente. Familia.

(Ay, no, no, no, no, no).

Un beso tierno que se vuelve pasional después. No, mejor sin gente: sólo tú y yo, solos tú y yo. Y el gato. ¿Alguien le pidió a Santa un poco de sexo decembrino? Yo no, pero qué excelente idea. Lo que sigue son regalos frikis. Un videojuego, una gorra de Mario, una estrella de peluche, una playera de Zelda, un pokémon. Lo que sea, pero que sea friki o de perdida otaku (porque es algo que amo de ti y punto).

La imagen plástica debe detenerse ahí. Recuerda: sentarse en el piso con el suéter, rojo tú y verde yo (ya sabes cuándo intercambiamos). Darnos nuestro regalos y besarnos antes de abrirlos. El gato que se logró robar el moño sale en el fondo y es gracioso. Entonces tres dos uno flash. Luego podemos mandar la foto a nuestros amigos, bien signadas como sigue:

Felices fiestas os desea el matrimonio Leo-Yuki.

(Te tendré presente para suspirar esta Navidad).

Imagen tomada descaradamente de aquí.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Coso

Perdí la capacidad de expresar con palabras lo que siento por ti.

domingo, 31 de octubre de 2010

Halloween



Detesto a los que se ponen a despotricar contra el Halloween porque es una tradición extranjera y gringa y porque los que lo celebran son una bola de malinchistas y porque lo que hay que celebrar es el día de muertos y la chingada.

La verdad es que no entiendo por qué no se pueden disfrutar de varias fiestas sin que parezca que traicionamos a nuestra propia cultura. En lo personal, día de muertos es mi tradición mexicana favorita, pero eso no impide que me encante Halloween. Además, se trata de dos tradiciones perfectamente conciliables (¡y qué bueno que así sea!).

Si Halloween estuviera desplazando y haciendo desaparecer al día de muertos entonces sí entendería que nos rasguemos las vestiduras; pero no es así (no: no es así).

Ahora, si se trata de una fiesta consumista y lo que quieran... pues sí... ¿alguien me quiere explicar por qué eso es malo? Si disfrazarse es la onda...

¡Ah, por eso luego me pongo briago!

martes, 17 de agosto de 2010

El reino de las mentes abiertas

Hoy en día está de moda eso de ser de mente abierta. Todo el mundo (dice) es de mente abierta.

Tengo dos conocidos. Los dos claman ser de mente muy abierta. Aquél quería tener sexo con éste (los dos son de buen ver, para esto, y homosexuales, además, lo cual casi casi los obliga a ser de mente abierta); cuando lo hicieron, aquél quiso hacer algo un poco más nasty de a lo que éste estaba acostumbrado, así que éste se negó.

Aquél se quejó diciendo "éste se dice de mente muy abierta, pero ni madres".

Esta situación a mí me provocó reflexionar sobre el fenómeno de los que se dicen ser de mente abierta, y después de mucho divagar, llegué a la conclusión del que realmente era de mente cerrada no era éste, sino aquél.

¿Por qué? En primer lugar, porque el hecho de gustar de cosas más, digámoslos así, poco comunes en materia sexual no quiere decir que uno es de mente abierta. En segundo lugar, no comprender que a alguien puede gustar de cosas diferentes demuestra tener ciertos esquemas mentales muy fijos (por más que no sean lo que la norma o las buenas costumbres dicen que está bien), no sujetos a flexibilidad (y ésa es la definición pija de "mente cerrada").

¿Y yo? Creo que soy de mente abierta. Pero ya me da un poquito de miedo la etiqueta.

domingo, 1 de agosto de 2010

No se puede estar en dos momentos al mismo tiempo

Un viejo ex-amigo decía, poniendo una insoportable cara de "mírenme, soy sabio y maduro", que la gente no cambia, sino que "revela su verdadero ser" (sic). Bullshit. Todos cambian; cada cinco minutos, cada instante, cada año somos personas diferentes, para bien o para mal, por mucho que en esencia seamos el mismo.

Yo no soy el mismo chico que alguna vez escribió aquí; ni hablar de áquel que escribió acá. Me miro al espejo y ya no reconozco al escritor wannabe cuyo mayor deseo era publicar. He cambiado mucho en los últimos años. Me he enamorado, desenamorado y vuelto a enamorar. A veces de la misma persona, a veces de personas distintas. Han cambiado mis espectativas, mis proyectos, mis ilusiones, mi plan de vida (radicalmente). Incluso mis gustos, mis hobbies y mis aptitudes.

Y creo que he cambiado para bien, en la mayoría de los casos. Creo que soy un poquito más feliz que hace un par de años. Sin embargo, hay veces que extraño un poco al muchachito que lloraba por su amor no correspondido, que vertía sus lágrimas en letras y que publicaba costantemente en su blog, a sabiendas de que lo tacharían (no sin razón, hay que admitirlo, pero sí inoportunamente) de patético. Lo extraño porque ese chico era más poético, más artístico. Escribía y leía el doble, si no es que el triple que yo. Extraño eso.

Muchas veces me pongo a pensar qué sería de mi vida si hubiera elegido otro camino. Si hubiera continuado con eso de las letras, si hubiera sido actor (y es que cada vez que veo una obra de teatro de esas que de verdad son buenas me dan ganas de volver en el tiempo y estudiar Arte Dramático), si hubiera sido matemático (sí, hombre, sí, me encantan las matemáticas), si hubiera sido sacerdote (sí me lo pensé), si hubiera empezado antes a hacer tantas cosas. A veces no sé qué habría sido mejor, a veces creo que me equivoqué.

No me malinterpreten: soy feliz. De hecho, hoy soy más feliz de lo que jamás había sido, tengo un plan de vida interesante, aunque sujeto a modificaciones sin previo aviso, y un novio al que no cambiaría por nada del mundo, pero me da un poco de coraje saber que de todos esos hubieras nunca conoceré los habrías.

Ah, por cierto, éste es mi nuevo blog. Todos son bienvenidos, disfruten, pero no rompan nada.